
Un poco de paciencia. Estar dispuesto a esperar. La vida sigue.
Luego de ocho meses tu piel sabe igual, huele igual. Se siente igual.
En 32 semanas tu cabello es más largo, tu panza más firme, tus piernas más fuertes.
Si hablamos de puntuación tienes un 10.
Te hizo bien esperar. Mucha paciencia. Seguiste tu vida.
El domingo en la mañana abrí mis ojos al resplandor del sol que entraba por la habitación. Miré mi reloj y eran las 10:10 de la mañana. Casualmente del día 10 del mes 10 del año 2010. Y te abracé.
Probablemente millones de nerds querrían haber hecho lo mismo en ese preciso instante. Pero ninguno lo disfrutó tanto como yo. Ni en 100 años.
Tampoco tuvieron los 10 orgasmos que sumamos la noche anterior. Ni pueden mover su lengua alrededor de la tuya 10 veces antes de morder tus labios y acariciar tu cintura.
Es cuestión de decisión. A las 10:10 de la noche de hoy cuando la aguja del reloj marcó los 10 segundos te volví a abrazar, esta vez no estabas dormida, y el resplandor que en la mañana bendijo mis ojos lo sustituyó tu perfecta sonrisa. Te dije al oído que te amo y no sabías porqué.
Sólo un poco de paciencia. Que estés dispuesta a esperar. La vida seguirá igual.
Es cuestión de ciclos y mañas de escritor. Con números o letras. Es la única manera de que la vida cuadre. Aunque no tenga sentido.
A las 10:10 am del 10/10/10 no necesité pedir ningún deseo. Ya se me había cumplido. Son pretensiones del calendario, de números binarios, de unos y ceros, de diez, entre dos.
El día 10 del mes 10 del año 2110 es seguro que no voy a estar aquí. Tú tampoco. Pero este escrito sí. Y probablemente nadie se acordará de nosotros, sólo en números y letras.
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1 comentarios:
Es que tienes una forma de escribir que pareciera que dibujas en vez de escribir :) y aunque no escribes para que a las personas les guste, pues me gusta! jeje. Besos!
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