
Es un reto. No soy un experto en flores, lo reconozco, pero puedo distinguir tres cosas:
1. Una rosa de un clavel.
2. La cayena de la azucena.
3. A ti de otra mujer.
Te conozco en tres flores y en tres colores:
1. La de tus pensamientos (anaranjada).
2. La de tus deseos (dorada).
3. La de tus sentimientos (roja).
Cada cual con sus tres oportunas explicaciones:
1. Con la anaranjada me aborda la incertidumbre al buscar los pretextos más absurdos para entrar en tu cabeza.
2. Con la dorada me acechan las dudas de si estoy en la capacidad de cumplir con todos esos anhelos.
3. Y la razón me golpeó de manera impactante porque luego de que entre en tu cabeza y cumpla todos los anhelos, me tocará esperar que decidas regalarme tu corazón, rojo, como la última flor.
Así en tres pasos distinguí la misma cantidad de características que reflejaron tus flores:
1. Piensas lo que dices.
2. Vives soñando.
3. Y que tu corazón es del tamaño de tus pensamientos y tus sueños.
Entonces me toca adivinar cómo poner a mi favor lo que pude distinguir en tus tres flores:
1. Lograr que pienses en mí.
2. Demostrarte que sueño tanto como tú.
3. Y que mi corazón es rojo, grande y sentimental (como el tuyo) como tu última flor.
Finamente puedo dirimir tres circunstancias que desencadenarían mi análisis de tus tres flores:
1. Que te guste y me pienses.
2. Que no te guste y sea un sueño
3. Ninguna de las anteriores.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
1 comentarios:
MARAVILLOSO!!! Me encantó jajajaja. La verdad, nunca te lo había dicho, pero odio cuando no escribes :( así que ojalá lo hagas más a menudo. El sábado 3 de julio estaré ya cerquita de tiiii jeje. Un abrazote!!!! ♥
Publicar un comentario