
Pido disculpas por no enamorarme de ti.
No hay razones para dudar de que sea así.
Y aunque tenga que pagar esta horrible soledad.
A mí no me toca escoger a quien debo amar.
Es trillado, pero es la mejor excusa que consigo.
Y reconozco perder las oportunidades que me presenta el destino.
Tú puedes ser feliz, hay pocas razones para no reír.
Vales más de lo que crees.
¿Será un error cometido, será una decisión sin salidas, sin final?.
No lo sé. Pero extraño tu sonrisa, tu comida mañanera, tus caricias repentinas, tus besos pasajeros. Pero no te extraño a ti.
Acepto el egoísmo de mi corazón.
Me entregas todo y te respondo con condiciones:
Requisitos que no puedes cumplir, cláusulas difíciles de complacer.
Limitaciones que te dejan ciega en un bosque de circunstancias que no logras entender.
Los diste todo y no te di nada. No hay recetas para estar enamorado.
Cumpliste con tu parte y creíste cada una de mis promesas falsas.
Te dejaste engañar con el brillo de unos ojos que miraban a otro lado.
No corrió la sangre que fluye en mí.
Se te está pasando el tiempo y mejor te cansas de esperar.
Hay palabras en mi boca que no escucharás jamás.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
1 comentarios:
No te preocupes, sabré vivir así. jajajaj.
Publicar un comentario