Le temes a lo que te pueda hacer creer. A la utopía de una caricia cercana, un abrazo sentido, una mordida crujiente. Le temes a mis ganas de ti. Le temes a tu miedo a ser descubierta y sobre todo le temes a darte cuenta que estás tan sola como yo, aunque en el papel, en la pantalla y en los teléfonos creamos estar acompañados.
Le temes a que deje de rogarte que duermas conmigo, abrazados, con ganas de besarte y aceptar que no me lo permites.
Le temes a no resistir la tentación de hacerte la dormida mientras busco tus labios y muevas tu boca en señal negativa, queriendo que crea que estas en un sueño profundo, cuando por encima de tu piel se te notan las ganas, tus poros huelen a mí.
Hasta las cenicientas dormidas se dejan besar.
Le temes a que me gusta el olor de tu cabello y que beso tu frente ante la imposibilidad de tus labios. Le temes a que te siga gustando acariciar mi pecho por encima de la camisa de dormir, que te diga que no me sigas abrazando. Le temes a que te pida que te quedes un ratico más conmigo.
Sé que le temes a nuestro cuerpos danzando, sexy y pasivamente al mismo ritmo, a nuestras miradas cruzándose intentando simular una indiferencia que no existe. Le temes a mis ganas de ti. Me temes a mí como yo a ti.
Le temes a que deje de rogarte que duermas conmigo, abrazados, con ganas de besarte y aceptar que no me lo permites.
Le temes a no resistir la tentación de hacerte la dormida mientras busco tus labios y muevas tu boca en señal negativa, queriendo que crea que estas en un sueño profundo, cuando por encima de tu piel se te notan las ganas, tus poros huelen a mí.
Hasta las cenicientas dormidas se dejan besar.
Le temes a que me gusta el olor de tu cabello y que beso tu frente ante la imposibilidad de tus labios. Le temes a que te siga gustando acariciar mi pecho por encima de la camisa de dormir, que te diga que no me sigas abrazando. Le temes a que te pida que te quedes un ratico más conmigo.
Sé que le temes a nuestro cuerpos danzando, sexy y pasivamente al mismo ritmo, a nuestras miradas cruzándose intentando simular una indiferencia que no existe. Le temes a mis ganas de ti. Me temes a mí como yo a ti.

5 comentarios:
Moi moi mi querido moi, fue bueno haber pasado por aqui despues de tanto tiempo, me llevo tres grandiosos escritos, me gustaron mucho, este ultimo demasiado oportuno y que deja en evidencia tu caracter romantico y detallista. Sigue inspirandote e inspirandonos. Un besito y feliz semana...manikita.
Gracias por seguir escribiendo.
_tEo...
Solo le tememos a lo que es muy nuestro,.... tanto que nos es extraño...
Besos
Que bueno entrar en tu blog, muy buena música, DREXLER lo máximo...
Saludos y suerte!!!
Muy bien, chamín. Eres bueno. Esto me gustó mucho. Sigue escribien. Éxitos.
Publicar un comentario