Estamos perdidos

Era una vez un cuento de amor que al comienzo fue muy lindo, luego se volvió rutina, después comenzó el enredo y al final…

Empiezas a experimentas ese vació que nos queda cuando la persona que piensas que te quiere, no te quiere. Y si de verdad te quiere no te lo demuestra. Y si te demuestra que te quiere lo hace muy poco. Y tú desbordado de pasiones, derritiendo tus sentimientos sobre un cuerpo inerte y vació que nunca te revelará ni siquiera la lástima y el asco que te tiene o al menos reintegrará un mínimo porcentaje de todo lo que tú le ofreces.

Y de repente el dolor es muy fuerte. Como si te hubieses lanzado a la cama a llorar y sientes que en el estómago se te entierra una tijera que por “olvido” dejó tu madre sobre las sabanas, luego de cortar y coser el ruedo de uno de tus pantalones. ¿Te puede asesinar tu propia madre?, preguntas intentando culpar a alguien de las desdichas de no saber escoger a quien te debe corresponder.

Mientras te desangras sigues esperando un cambio. Haces tuyas las excusas y las conviertes en verdades.

Dale poder a tu cerebro para que se convenza de que eres ciego y a los dos minutos chocaras contra un enorme poste que desfigurará tu rostro.

En la agonía de la muerte soltarás suspiros de las esperanzas que en días, meses o años nunca abandonaste, porque desde pequeño mientras te sentabas en misa a pedir a Dios favores y perdones, escuchaste que quien pierde las esperanzas es porque perdió la fe, y quien perdió la fe es un alma sin gloria.

Y reacciones, aunque algo tarde.

Un buen día decides tirar de la palanca de la poceta que hay en tu cerebro y observas con los ojos llenos de lágrimas como baja tu mierda, ligada con la sangre de tu corazón roto. Tu vomito también es rojo.

Y decides tirarte a cuanta puta te consigas en el camino que tenga algún interés de querer cambiar la asquerosa vida que llevas. A los pocas semana o quizás días, tal vez horas, se dará cuenta que pierde su tiempo y te abandonará en el cuarto del mugroso hotel llevándose todas tus pertenencias, incluyendo la droga que compraste para tener orgasmos alucinantes. Al final te despierta un dolor silencioso que no son más que las ganas de llorar contenidas en el nudo de tu garganta.

Pero siempre hay algo mejor.

Cuando amaneces, las maripositas muertas que un día reposaron en tu estómago reviven y empiezan a volar de placer. Te ilusionas, anhelas y deseas sentir amor; y ves, sientes, piensas, hueles amor.

Fluyen las palabras, palpas, dices:

Te apareciste de repente sin pedir permiso. Entraste a mi vida haciéndote dueña de mis sensaciones, de mis sueños, de mis pasiones; como una ráfaga de esperanza que choca contra mis sentidos.
Ahora te ruego que no sigas tu camino sin antes detenerte a pensar en las consecuencias nefastas de mis sueños rotos.
Linda princesa que susurras en mi oído el sonido temeroso del amor, encantando mis emociones, iluminando mis nubladas noches, sacando del vacío mis rebeldes sentimientos.
A lo lejos te observo como una luz hipnotizante que me llama a sus brazos suaves y acogedores.
De cerca te siento, indefenso, esperando una palabra permisiva que me permita incendiar mi cuerpo de la llama ardiente que dejan al pasar tus labios sonrientes, sutiles, húmedos.

Vuelve el círculo vicioso, definitivamente este mundo está perdido…

13 comentarios:

Gitana dijo...

Son pocetas mentales... al final mierda impredecible... Son lamentaciones de una sola noche o tal vez toda una vida...

Gitana dijo...

WOW!!! trIENES UN BUEN DE PREMIOSW...

Magia de mujer dijo...

Es el ciclo del amor, la pasión, la rutina, el desencanto, el dolor y el duelo para volver al amor; es lo que te demuestra que estas vivo! Y nunca dejas de aprender, de sentir, de experimentar. Todos estamos perdidos, el mundo a veces es un desierto pero tu llegaste al mar :)
Nunca me cansaré de decirte que escribes belloooooo!

Besos :)

Zeolimar Di' Pascua dijo...

No creo que estemos perdidos... Creo que cuando esto tan cruel y al mismo tiempo hermoso pasa, nos damos cuenta que realmente existimos pues podemos percatarnos de que estamos vivos yque sentimos eso que no tiene explicación alguna en el pecho. Él solo aparece de la nada y permanece a tu lado hasta que se le antoje.

Disfruta el momento y ya!!!

Orizschna dijo...

Hermoso escrito!!!
Saludos!

Yaya dijo...

Caray de verdad que no hay final feliz! No hay una operacion matematica donde del = sea positivo!

Juan Luis Urribarrí dijo...

¿Y qué es lo extraño? No leí nada que no haya vivido o sabido que a alguien más le haya ocurrido. Filosofar sobre esto es llover sobre mojado.

Saludos desde mi Cantina

*+MªEugenia+* dijo...

creo que la capacidad que tenemos de sentir tantas cosas es lo que hace que nos sintamos realmente vivos!... Saludos!! =D

Iliana Contreras dijo...

Moiiiiiii tas perdido entre el periodismo y la docencia, porfavor regresa pronto, yo ya estoy de vuelta...pasa por Gigantes y Molinos...hay algo nuevo...Un besote y felices días...Manikita.

*+MªEugenia+* dijo...

señor y usted en donde esta metido??

Widelmar dijo...

Chamo ya basta de esto, por favor escribe!...ya perdí la cuenta de las veces que he entrado a tu blog y nada... que frustración!!...anda vale, saca un tiempito en tus ocupaciones y regálanos tus letras si??

LiterataRoja dijo...

Me encanto tu post!!

Gino Winter dijo...

Mois'es, Has escrito sin querer sobre un cap'itulo de mi vida, cuando me di cuenta de que quiz'as podria tener sentimientos...
Gino Winter